La crisis de Ceuta, un frente espinoso para Pedro Sánchez
"Nosotros no lo queremos ni en pintura", dice Mari Carmen Mata, una auxiliar de enfermería de 58 años en el centro de Ceuta, sobre Pedro Sánchez. A poco más de un mes de las elecciones generales de noviembre, la crisis migratoria sigue siendo un frente complejo para el líder socialista.
Más de dos meses después de la entrada masiva de migrantes desde Marruecos, Ceuta continúa lejos de recuperar la normalidad. El sentimiento de abandono alimenta el rechazo al gobierno central en este enclave español en el norte de África, dando munición a la derecha y la ultraderecha antes de las elecciones del 29 de noviembre.
El malestar aquí concentra dos de los principales ataques de la oposición contra Sánchez: su política migratoria y lo que consideran falta de firmeza ante Marruecos, que reivindica la soberanía del enclave.
"Nosotros pensábamos que nuestro gobierno iba a hacer algo en un corto o medio plazo, pero llevamos aquí dos meses y estas personas no se han devuelto", señala Rubén González, un funcionario de 33 años, sobre los grupos de migrantes que aún caminan por la ciudad.
En Ceuta están acostumbrados a vivir junto a una de las fronteras más desiguales del mundo, pero jamás habían visto una entrada como la de finales de julio, con miles de personas cruzando a nado o a pie por el espigón del Tarajal. En total, más de 70.000 personas irrumpieron en esta ciudad de algo más de 80.000 habitantes.
"Tanto cristianos, como musulmanes, como hebreos, como hindúes, estamos en una. Nos sentimos aquí desamparados", asegura González, quien tras lo ocurrido cambiará su preferencia de centro por la derecha en los próximos comicios.
Aunque la mayoría de migrantes regresó poco después de la entrada masiva, varios miles permanecen en este territorio con la esperanza de poder llegar a la Europa continental.
"En cualquier otro país del planeta no hubieran dejado lo que estamos permitiendo en España", lamenta Sonsoles Jiménez, una empresaria de 51 años, mientras camina por esta pequeña ciudad situada entre el Atlántico y el Mediterráneo.
- "Reconstrucción"-
La crisis migratoria puso a Ceuta en el centro del debate nacional desde finales de julio, con fuertes críticas de la oposición al gobierno de izquierdas de Sánchez, al que acusa de falta de reacción.
El foco solo bajó tras el inicio de las movilizaciones por la vivienda el mes pasado y la posterior convocatoria de elecciones anticipadas para el 29 de noviembre, ante las que los partidos luchan ahora por llamar la atención sobre sus temas predilectos.
"La derecha y la ultraderecha están empujando para que ese marco tenga que ver con inmigración, el lío de Ceuta, Marruecos y corrupción. Mientras que las fuerzas de la izquierda están intentando que sea lo contrario: vivienda, derechos sociales, pensiones", resume la politóloga Cristina Monge.
Así, dos días después de conocerse el adelanto electoral, el candidato del conservador Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, no dudó en volver a Ceuta.
"Para mí venir aquí en el inicio de la precampaña es la explicitación de un compromiso, el compromiso de la reconstrucción de España", aseguró junto a Juan Jesús Vivas, presidente de la ciudad desde hace 25 años y miembro de su mismo partido.
Poco después, el líder de la formación ultraderechista Vox, Santiago Abascal, viajó hasta allí el día de la fiesta nacional del 12 octubre junto a Jordan Bardella, presidente del partido de extrema derecha francés Agrupación Nacional (RN).
- "Ataque híbrido" -
Quien no ha expresado, por ahora, planes de regresar es Pedro Sánchez, tras su rápida visita al inicio de la crisis.
El presidente del gobierno no acompañó la semana pasada en su viaje a los reyes de España, Felipe VI y Letizia, acogidos con fervor por una población entregada, que no dejó de exaltar la españolidad de Ceuta.
"El gobierno se equivocó al tratarla como una crisis migratoria. No se trataba de eso, se trataba de un ataque híbrido", apunta Monge sobre los fallos cometidos por el ejecutivo en estos meses.
Según la prensa española, buques de guerra marroquíes entraron en aguas de Ceuta durante y después del flujo de migrantes de julio.
La intensa actualidad de este otoño caliente en Europa ha atenuado, sin embargo, la atención a Ceuta.
"La conversación pública ahora está centrada en más temas de carácter social (...). Si la campaña sigue por estos derroteros, el tema de Ceuta tenderá a pasar a un segundo o tercer plano", opina la politóloga.
Un cambio de prioridades que temen desde el enclave.
"Lo que tenemos ganas es de poder defender nuestra ciudad y que España y Europa defiendan lo que es suyo", pide Sonsoles Jiménez.
F.Bellezza--LDdC