El Palacio de Buckingham se queda sin su principal inquilino: Carlos III
El rey Carlos III no residirá en el Palacio de Buckingham pese a los 470 millones de dólares que cuesta la renovación de este lugar emblemático de la monarquía británica.
El Palacio de Buckingham, en el centro de Londres, es la residencia oficial de los monarcas británicos desde 1837, cuando Victoria estaba en el trono.
La historia del edificio, con sus 755 habitaciones, es inseparable de la familia real. De hecho, allí fue donde Isabel II dio a luz a su hijo Carlos en noviembre de 1948.
Pero una página se está cerrando.
Carlos III y su esposa Camila han anunciado que no vivirán allí y que permanecerán en Clarence House, a casi un kilómetro del Palacio de Buckingham. Los monarcas residen allí desde que se casaron en 2005.
"El rey y la reina no harán del Palacio de Buckingham su residencia personal", anunciaron los portavoces de los monarcas el jueves por la noche en un comunicado.
Pese a todo, Carlos "siente un gran afecto" por Buckingham, añadieron en el comunicado.
- "Centro operativo" -
El soberano desea que el palacio "siga siendo el núcleo ceremonial de la vida real" y que ofrezca un mayor acceso al público, por lo que seguirá siendo "el centro operativo" de la monarquía.
En ese mismo comunicado de los portavoces del monarca, se anunció el monto de los impuestos pagados por Carlos III por sus ingresos privados, dentro de un esfuerzo de "transparencia" en un momento en que las finanzas reales están bajo un escrutinio cada vez mayor desde los escándalos repetidos que han implicado al expríncipe Andrés, hermano menor del soberano.
Sin embargo, la decisión de Carlos y Camila de no instalarse en Buckingham no ha caído bien en algunos sectores.
"¿Por qué invertir en una renovación de gran magnitud con dinero del contribuyente británico si, al final, los reyes no piensan utilizarlo como residencia oficial?", cuestiona el analista real Ed Owens.
El palacio está siendo objeto de una renovación de 10 años, con un coste de 369 millones de libras (487 millones de dólares), con el fin de reducir los riesgos de incendios e inundaciones. Las obras deberían concluir en marzo de 2027.
Una vez finalizada la renovación, "se esperaba que Buckingham se convirtiera en la residencia principal del rey y la reina en Londres", señala Ed Owens. "El hecho de que no vivan allí es difícil de justificar", añade.
Owens no es el único que expresa su sorpresa.
"Mucho dinero para una casa vacía", titula The Mirror. "Un palacio indigno de un rey", escribe en portada el Daily Express.
- Tampoco el príncipe heredero -
"Abandonar el Palacio de Buckingham era impensable para los monarcas anteriores", escribe The Sun, explicando que incluso bajo los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, la familia real se había quedado allí.
El Palacio de Buckingham es famoso en todo el mundo. El estandarte real ondea en su techo cuando el monarca se encuentra allí.
El palacio es considerado el corazón de la monarquía británica, con sus numerosas ceremonias oficiales, fiestas en el jardín y su célebre balcón, desde el cual la familia real saluda al público en ocasiones como el cumpleaños del soberano.
El palacio también es una atracción muy popular entre los turistas, que lo visitan por cientos de miles cada año durante los meses de verano.
El príncipe heredero Guillermo y su familia podrían tampoco llegar a instalarse nunca en Buckingham.
Guillermo, junto a su mujer Catalina y sus tres hijos, se mudó el año pasado a una nueva propiedad, Forest Lodge, en Windsor, al oeste de Londres.
The Sun afirmó entonces que esa mansión sería su "hogar para siempre", dando a entender que nunca se instalarían en Buckingham.
El Palacio de Buckingham es solo una de las numerosas propiedades utilizadas por la familia real, ya sean privadas o pertenecientes a la monarquía.
Las residencias favoritas de la difunta reina Isabel II eran los castillos de Windsor y Balmoral, este último en Escocia, donde pasaba los veranos.
A.Famiglietti--LDdC