Las redes sociales impulsan el auge de los tratamientos de testosterona en Reino Unido
Alentados por la publicidad y los 'influencers', cada vez más hombres en Reino Unido recurren a tratamientos para aumentar su testosterona, sin necesidad médica, según médicos consultados por AFP.
En las redes sociales o en el metro de Londres, los centros de salud privados incitan a los hombres a medir su nivel de testosterona.
"¿Se siente cansado, desconcentrado, le cuesta recuperarse después de sus entrenamientos? Tal vez sea el momento de comprobar su nivel de testosterona", sugiere un anuncio entre otros muchos en internet.
Los niveles de testosterona varían con la edad y el estilo de vida y, según varios estudios publicados en Estados Unidos y Europa, han disminuido en las últimas décadas, en parte por factores ambientales.
Centros médicos privados prescriben una terapia de reemplazo de testosterona (TRT) a hombres que "no la necesitan en absoluto", afirma Channa Jayasena, profesor de endocrinología del Imperial College de Londres.
Aunque las empresas privadas no están obligadas a divulgar sus datos, Jayasena estima que "cientos de miles" de hombres en Reino Unido han recurrido a una TRT.
Muchos pacientes británicos se realizan un test en un centro privado que revela niveles bajos de testosterona y luego acuden al National Health Service (NHS), el servicio público de salud, para recibir tratamiento gratuito.
El número de hombres que solicitan este tipo de tratamiento "se ha disparado", según el doctor Jayasena.
"Es un enorme problema para nosotros, que afecta nuestra capacidad de atender a otros pacientes", añade.
"Veo anuncios que afirman que uno de cada cuatro o cinco hombres menores de 40 años tiene un déficit de testosterona. Eso no es cierto en absoluto", dice a AFP Isobelle Smith, una endocrinóloga australiana que desmitifica estos tratamientos en las redes sociales.
"Estas empresas están diciendo que niveles perfectamente normales son bajos", añade.
La TRT es necesaria en caso de hipogonadismo masculino, un trastorno que provoca una deficiencia de testosterona y que puede detectarse por la ausencia de los cambios físicos normales en la pubertad.
Pero el tratamiento puede causar efectos secundarios como infertilidad, hipertensión, colesterol alto o coágulos sanguíneos, advierten los médicos.
En 2024, las recetas de los médicos de familia para este tipo de tratamientos aumentaron un 13% en Inglaterra, según la Care Quality Commission, el organismo regulador de los servicios de salud británicos.
- Foros masculinistas -
Algunos vinculan el entusiasmo por estos tratamientos con la "manósfera", los foros en línea de los movimientos masculinistas.
Andrew Tate, una personalidad de internet conocido por su misoginia, se jacta de tener un "nivel alto" de testosterona y se burla de quienes tienen uno "bajo".
Por su parte el controvertido ministro estadounidense de Salud, Robert Kennedy Jr., elogió recientemente los niveles altos de testosterona de Donald Trump.
Aunque, según el doctor Jayasena, ningún ensayo clínico demuestra que aumentar la testosterona por encima de lo normal mejore el bienestar, la TRT gana popularidad gracias a testimonios de hombres en redes sociales sobre sus supuestos beneficios.
Gavin McNamee, de 41 años y entrenador personal en el noreste de Inglaterra, dijo a AFP que se siente "mucho mejor" tras cinco meses de tratamiento, y que antes estaba deprimido y sin energía.
"Siento que soy otra persona", dice por su parte a AFP Carl Graham, de 38 años, empleado en un despacho de abogados en Liverpool, que lleva más de seis meses siguiendo una TRT.
Tras acudir a centros de salud privados, se inyectan testosterona dos veces por semana, junto con otro medicamento para mantener la producción natural, con un costo mensual de 100 a 200 libras (entre 123 y 246 dólares).
T.Scagnelli--LDdC