El paso de la borrasca Leonardo por España dejó lluvias "extraordinarias" y evacuaciones
El paso de la borrasca Leonardo por la península ibérica, la sexta este año, dejó este miércoles en el sur de España lluvias "extraordinarias" de más de 40 centímetros, la evacuación de más de 3.500 personas, y cortes en trenes y carreteras, sin que se produjeran fallecidos.
La península ibérica está en primera línea del cambio climático y encadena desde hace años olas de calor cada vez más largas, que empiezan incluso antes del verano, y episodios de lluvias intensas cada vez más frecuentes.
La agencia estatal de meteorología Aemet decretó la alerta roja (la más alta) en las sierras andaluzas de Grazalema, Ronda y en la zona del estrecho de Gibraltar, ante el "peligro extraordinario" por las copiosas precipitaciones.
Además, varios ríos se encuentran en peligro de desbordamiento.
En Grazalema, un pueblo montañoso de la provincia de Cádiz, cayeron más de 40 centímetros de lluvia, que es "lo que suele llover en Madrid en todo un año", explicó a AFP Rubén del Campo, portavoz de Aemet.
En los últimos diez días, en un invierno particularmente lluvioso, esta localidad de casi 2.000 habitantes ha recibido más lluvia que la que recibe en un año "la ciudad de A Coruña, en Galicia, una ciudad que tiene fama de ser muy lluviosa", añadió.
- Llueve sobre mojado -
Antes, en la red social X, Del Campo señaló que estas "lluvias extraordinarias" se ven agravadas "por el hecho de que ya ha estado lloviendo con intensidad en las últimas semanas, los suelos están muy saturados, los cauces [de los ríos] ya llevan mucha agua".
"Desde luego, es muy probable que se produzcan crecidas, inundaciones y deslizamientos de tierra", agregó.
Por la grave situación que afectó a casi toda Andalucía, salvo a la provincia de Almería, en el extremo oriental de la región, se suspendieron las escuelas y fueron desalojadas preventivamente 3.500 personas.
El servicio de trenes quedó prácticamente suspendido en toda Andalucía, según informó la compañía pública española Renfe, mientras los puertos marítimos de la zona también fueron cerrados.
El presidente regional andaluz, Juan Manuel Moreno, había solicitado el martes "máxima prudencia" y "sentido común", sobre todo cerca de "los cauces de los ríos y arroyos y las zonas inundables".
"Máxima precaución (...) Evita desplazamientos innecesarios", señaló de su lado en X el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, en momentos en que casi medio centenar de carreteras estaban cortadas por inundaciones o árboles caídos por los fuertes vientos.
Las escuelas permanecieron cerradas el miércoles en toda Andalucía, salvo en Almería.
Los llamamientos a la prudencia y las medidas preventivas parecían estar dando resultados, ya que los servicios de emergencia andaluces informaron que atendieron más de 650 incidencias durante la jornada, pero ninguna de mayor gravedad.
Este miércoles se encontraban desplegados en Andalucía 400 soldados de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para ayudar a los servicios de socorro, y otros militares del Ejército de Tierra estaban "preparados" para acudir de ser necesario, indicó la ministra de Defensa, Margarita Robles.
En España, país muy descentralizado, las regiones son las encargadas de gestionar las situaciones de emergencia.
En octubre de 2024, unas enormes inundaciones causaron más de 230 muertos, principalmente en la región de Valencia, dejando un recuerdo traumático. Una persona también falleció en Andalucía durante aquel episodio.
- "No había visto nunca una cosa semejante" -
En Portugal, 200 personas fueron evacuadas el miércoles en las regiones del centro del país, según protección civil, que indicó que desde el domingo los servicios de emergencia habían respondido a más de 3.300 incidentes, principalmente por inundaciones, caídas de árboles y deslizamientos de tierra.
"Yo no había visto nunca una cosa semejante. El agua entra en Alcace con una fuerza que no imaginábamos posible", explicó a la AFP Jessica Ramalho, une comerciante local.
Portugal ha sido golpeado en las últimas semanas por varias tormentas sucesivas, la más devastadora de ellas Kristin, con cinco muertos y numerosos daños materiales.
Así, 83.000 hogares y empresas llevaban varios días sin electricidad por culpa de las lluvias.
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