El gobierno británico desoye críticas y aprueba proyecto de megaembajada china en Londres
El gobierno británico aprobó el martes, tras varios aplazamientos, la construcción de una gigantesca embajada china en Londres, un proyecto polémico por las preocupaciones sobre espionaje y su impacto en las relaciones bilaterales.
Los titubeos del gobierno laborista en este asunto ilustran la posición delicada del primer ministro, el laborista Keir Starmer, que intenta reactivar las relaciones con China desde su llegada al poder en julio de 2024
Starmer reconoce al mismo tiempo que este país representa una "amenaza" para la seguridad de Reino Unido.
El ministro británico de Vivienda y Comunidades Locales, Steve Reed, firmó el martes el documento que ratifica la autorización de este proyecto, en estudio desde 2018.
"La decisión es ahora definitiva, salvo que sea impugnada con éxito ante los tribunales", indicó Reed en un comunicado.
La aprobación llega cuando Starmer tiene prevista una visita oficial a China a finales de enero, según medios británicos, sin que la oficina del primer ministro haya confirmado el viaje.
"La seguridad nacional es nuestra máxima prioridad. Los servicios de inteligencia han estado involucrados durante todo el proceso y se ha implementado un amplio conjunto de medidas para gestionar los riesgos", destacó un portavoz del gobierno.
Pero el proyecto suscita fuertes objeciones de vecinos, activistas de derechos humanos, diputados y otras voces críticas con el gobierno chino, que alertan de los riesgos de espionaje vinculados a la futura embajada.
Dichos temores se han visto alimentados por informaciones recientes en la prensa británica sobre "habitaciones secretas" en los planos del nuevo edificio, ubicadas cerca de cables de comunicaciones sensibles, en particular los que conectan con la City de Londres.
China lleva varios años intentando trasladar su embajada, actualmente en el barrio de Marylebone, a un sitio cercano al centro financiero de la City.
Una vez construida, será la embajada más grande en Londres y la mayor misión china de Europa Occidental.
China compró en 2018 este terreno de 20.000 metros cuadrados, que albergaba desde hace casi dos siglos la Royal Mint, el fabricante oficial de monedas británicas, un sitio ahora desocupado y sin uso activo.
El lugar elegido para la futura embajada ha sido escenario de manifestaciones contrarias al proyecto, la última el sábado pasado.
El líder laborista busca mejorar las relaciones bilaterales, deterioradas durante los mandatos de sus predecesores conservadores por las críticas a la restricción de libertades en Hong Kong, al trato a la minoría musulmana uigur en Xinjiang y por acusaciones mutuas de espionaje.
H.Vaccarello--LDdC