Aniversario del asalto al Capitolio de EEUU muestra a un país dividido
Estados Unidos recuerda este martes el quinto aniversario del asalto al Capitolio por parte de una turba de seguidores de Donald Trump, que mostró la grieta social existente en el país y no ha hecho más que acrecentarse desde entonces.
"Hace cinco años, una turba violenta atacó brutalmente el Capitolio de Estados Unidos el 6 de enero. Su misión era anular unas elecciones libres y justas. Nunca permitiremos que los extremistas encubran su traición", publicó en X el líder demócrata de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries.
Instados por Trump, miles de sus seguidores se reunieron el 6 de enero de 2021 en Washington para protestar contra la certificación del ganador de las presidenciales, el demócrata Joe Biden, quien le arrebató al republicano su deseo de conseguir la reelección.
La turba llegó hasta el Capitolio, donde rompieron ventanas y puertas, saquearon oficinas y obligaron a los legisladores a huir, lo que detuvo por unas horas la sesión de confirmación.
Los demócratas de la Cámara de Representantes convocaron para este martes una audiencia no oficial en la que participan policías, antiguos legisladores y civiles que vivieron el asalto en primera persona.
Muchos de los que participaron en la investigación original afirman que el objetivo no es buscar culpables, sino evitar que se olvide lo sucedido, sobre todo después de que Trump volviera a la presidencia e indultara a casi todos los condenados por el ataque.
- Normalizar la violencia -
Los demócratas han publicado un informe en el que documentan las acusaciones de nuevos delitos cometidos por los indultados por Trump, y advierten que el perdón concedido por el presidente ayuda a normalizar la violencia.
Fuera del Capitolio, también este martes, seguidores de Trump, encabezados por figuras del grupo de extrema derecha Proud Boys, tienen previsto recorrer el camino que hizo la turba de asaltantes hace cinco años.
Uno de los promotores de la marcha es el exlíder del grupo, Enrique Tarrio, indultado por Trump cuando cumplía una pena de 22 años de cárcel por conspiración sediciosa.
Los organizadores aseguran que la marcha tiene como fin rendir homenaje a los muertos en el asalto, así como protestar por la violencia policial que sufrieron y denunciar que fueron enjuiciados por motivos políticos.
El punto de tensión entre los dos bandos es el papel de Trump en el ataque. Los demócratas afirman que el presidente incitó a la turba a llevar a cabo el asalto. Mientras que los republicanos rechazan esa opinión y, en cambio, citan fallos de seguridad y critican al Departamento de Justicia.
Los líderes republicanos han desestimado la audiencia del martes por considerarla partidista y han mostrado poco interés en una realizar conmemoración formal.
El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, aliado incondicional de Trump, aún no ha instalado una placa en honor a los agentes de la policía del Capitolio que defendieron el edificio ese día, a pesar de que una ley federal lo exige.
Y el legislador republicano Barry Loudermilk ha argumentado que el 6 de enero se ha utilizado para promover una narrativa política contra Trump y sus aliados.
El exfiscal especial Jack Smith afirmó que el ataque no hubiera ocurrido sin la mano de Trump, pero abandonó el caso cuando el republicano logró la reelección en 2024.
O.Criscione--LDdC