El papa denuncia la "indiferencia" hacia los inmigrantes en un acto cargado de simbolismo en Canarias
El papa León XIV denunció este jueves la "indiferencia" hacia los inmigrantes, a su explotación o muerte en el mar intentando arribar a Europa, en un emotivo acto en el pequeño puerto de Arguineguín en Canarias, en el penúltimo día de su visita a España.
La última etapa de este viaje, la más significativa políticamente, le llevó a las islas Canarias, al pequeño muelle de Arguineguín, donde lanzó un ramo de flores al mar para recordar a los miles de muertos en la peligrosa ruta Atlántica hasta el archipiélago español, ubicado frente a las costas del noroeste de África.
"Hoy existen monstruos que acechan estos mares: mafias que trafican con la desesperación, tratantes que esclavizan mujeres y niños y la indiferencia de muchos que permiten que los pobres sean tragados por la explotación o por el olvido", dijo el papa, de 70 años, en su discurso.
León XIV lanzó un mensaje en particular a Europa: "No puede proclamar la dignidad humana y acostumbrarse a que el Mediterráneo y el Atlántico sean cementerios sin lápidas".
Pero también pidió un "examen de conciencia para las naciones de origen, que deben crear condiciones de paz, justicia y desarrollo" y para "las naciones de tránsito, llamadas a proteger y no a dejar a los débiles en manos de redes criminales".
El año pasado casi 1.200 migrantes murieron o desaparecieron en la peligrosa ruta a Canarias, gran puerta de entrada a Europa, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
- Anhelo de Francisco -
En Arguineguín, que en 2020 se convirtió en símbolo de la suerte de los inmigrantes al llegar a congregrarse más de 2.000 en pésimas condiciones tras una oleada de llegadas masivas, León XIV cumple el anhelo de su predecesor Francisco, el pontífice argentino que murió sin poder realizar el viaje a las Canarias.
"Tuve que elegir. Vivir sufriendo o cruzar y jugármela (...) Durante el viaje quedé embarazada de un hombre de la mafia. Al llegar a España me quitaron a mi bebé para obligarme a prostituirme", fue uno de los testimonios que escuchó el papa, en este caso de una mujer nigeriana víctima de trata.
Mohamed Amjahdi, llegado hace 20 años a Canarias desde Marruecos en un cayuco cuando tenía 17, y que es actualmente miembro de la Comisión Islámica Española, valoró a la AFP la labor de la Iglesia católica hacia los inmigrantes", sin "diferencia, si es cristiano, blanco, todos reciben lo mismo".
"Pasé también por la misma experiencia" y "la visita del papa es muy importante", agregó.
"Aquí hay personas recuperadas del mar y cuerpos exánimes rescatados de las aguas", continuó León XIV, acompañado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, entre otros 1.800 invitados, la mayoría inmigrantes y socorristas.
Las personas inmigrantes pueden ser "despojadas de casi todo, pero nunca de su dignidad", prosiguió el líder espiritual de 1.400 millones de católicos en el mundo.
- "Muelle de la esperanza" -
En 2024, un año récord, más de 46.000 personas desafiaron el mar en precarias barcazas y llegaron a estas islas.
Desde entonces las llegadas han caído -17.788 en 2025-, en buena medida por la cooperación de España y la UE con los países de donde salen los migrantes.
En un momento de endurecimiento de las políticas de acogida de inmigrantes en numerosos países, con excepciones escasas como la de España, León XIV ya se refirió a este tema el lunes en su discurso ante el Parlamento, en Madrid.
"Es indispensable una respuesta coordinada, solidaria y eficaz, capaz de garantizar protección, acogida y oportunidades reales de integración" a los inmigrantes, dijo.
En ella, el pontífice pidió a los miles de asistentes "rezar juntos", por "los hermanos y las hermanas que han perdido la vida en el mar".
Tras visitar Madrid, Barcelona y Gran Canaria, León XIV viajará el viernes a otra isla canaria, Tenerife, donde acudirá a un centro de inmigrantes, antes de emprender regreso a Roma.
D.Gismondi--LDdC