Los Bleus en huelga: un documental retrata la debacle de Francia en el Mundial de 2010
Un seleccionador, Raymond Domenech, que confiesa sus "ataques de odio" en un diario íntimo. Un capitán, Patrice Evra, "loco de rabia" tras la expulsión de Nicolas Anelka. Netflix estrena este miércoles un documental que retrata la famosa huelga de la selección francesa en el Mundial de Sudáfrica 2010.
A través de los testimonios de Domenech y de tres jugadores, William Gallas y Bacary Sagna, además de Evra, el documental "El autobús: los Bleus en huelga" revive la atmósfera irrespirable que reinaba en el seno del grupo en Sudáfrica.
Una crisis que alcanzó su paroxismo cuando los jugadores decidieron boicotear su entrenamiento en Knysna, ante las cámaras del mundo entero.
"Lo que me llamó la atención, 16 años después, es ver que varios protagonistas seguían marcados a fuego por este acontecimiento", subraya ante la AFP uno de los productores, Stephen Kamga, que habla de una "herida para nada cerrada", a un mes del próximo Mundial, cuya lista de convocados de la selección francesa será anunciada el jueves por el técnico Didier Deschamps.
Domenech dio acceso al diario que llevaba en aquella época y que inspiró, hace años, un primer libro, "Completamente solo".
Un documento personal "en el que volcaba todas sus emociones, todas sus frustraciones", describe otro productor, Yoan Zerbit.
En medio de comentarios poco amables hacia algunos jugadores, Domenech confiesa su desasosiego.
"Ganas de desaparecer lejos de todo, a veces tengo ataques de odio hacia esos imbéciles", escribe en el momento de la derrota contra México (2-0).
Los jugadores y el seleccionador repasan con detalle el altercado verbal que enfrentó a Domenech y Anelka en el descanso de ese partido, y cuya revelación en la portada de L’Équipe encenderá la mecha y provocará la expulsión del delantero.
- "Gentuza inmadura" -
¿Insultó Anelka a Domenech llamándolo "hijo de puta", como escribió el diario? "Nunca me lo dijo", reitera Domenech.
¿Por qué no lo desmintió? "Porque me da igual", suelta.
Evra, Gallas y Sagna intentan, por su parte, ofrecer otra verdad distinta de la de "gentuza inmadura", como la ministra de Deportes de la época, Roselyne Bachelot, había calificado a algunos jugadores sin nombrarlos.
Evra asegura que Anelka estaba dispuesto a disculparse internamente, pero que no se le dio la ocasión.
El capitán reconoce que acudió "loco de rabia" a la rueda de prensa durante la cual soltó que "el problema de la selección francesa es el traidor que está entre nosotros".
Del mismo modo, tras la huelga y el escándalo que provoca, Evra también quería hacer propósito de enmienda en rueda de prensa, pero Domenech se habría negado a que se expresara.
"¿Tú crees que voy a aceptar sentarme a tu lado para que pidas perdón?", recuerda el exseleccionador.
Evra ve en ello la voluntad de enviar un mensaje: "Venga, venga, vamos a demostrar que son unos niños mimados, unos millonarios que se niegan a entrenar".
El documental termina con una tesis inesperada en torno al posible "topo", un elemento que Netflix ha pedido a los medios que no desvelen.
M.Renzulli--LDdC