El deslave entre Nepal y China deja ya más de 1.000 muertos
El balance provisional del devastador deslave ocurrido la semana pasada en el Himalaya superó este martes la barrera de los 1.000 muertos, mientras los equipos de rescate siguen buscando entre el barro y los escombros a posibles supervivientes.
Casi 4.500 personas siguen desaparecidas en Nepal y en la región autónoma china del Tíbet, seis días después del gigantesco alud que arrasó la región tras el derrumbe de un glaciar.
Aunque las esperanzas de encontrar supervivientes disminuyen con el paso de los días, los equipos de rescate continúan explorando en el lado nepalí varios túneles en los que podrían haberse refugiado un centenar de obreros, empleados en las obras de varias represas.
Con ayuda de explosivos, equipos de perforación y excavadoras, los rescatistas lograron abrirse paso hasta varios de ellos, pero hasta ahora solo han conseguido extraer algunos cadáveres.
"Concentramos nuestros esfuerzos en estos túneles, nuestro trabajo continúa", declaró el martes a la AFP un portavoz del ejército, Raja Ram Basnet.
Especialistas llegados de India, China y Corea del Sur acudieron en apoyo de los equipos nepaleses que trabajan desde hace varios días.
En el distrito de Nuwakot, a lo largo del valle devastado por el deslave, los equipos de rescate siguen retirando los escombros de los pueblos sepultados bajo el barro.
En el lado chino, más de 2.000 socorristas también están movilizados en busca de supervivientes o para restablecer las comunicaciones en las zonas siniestradas, informó la agencia de noticias Xinhua.
Sus esfuerzos se concentran en reabrir la carretera hacia el puesto fronterizo chino-nepalí de Gyirong.
Según su último balance, todavía muy provisional, las autoridades de los dos países han contabilizado un total de 1.003 muertos: 987 en Nepal y 16 en China.
Con todas las morgues desbordadas de cadáveres, las autoridades nepalesas autorizaron el domingo, por razones sanitarias, el entierro de las primeras víctimas, sin esperar a su identificación formal.
- Buscando a los desaparecidos -
En China también se celebraron ceremonias el martes en el distrito de Gyirong. Rescatistas, responsables locales y habitantes guardaron un minuto de silencio en memoria de las víctimas, según Xinhua.
En India, las autoridades del estado de Uttar Pradesh anunciaron haber recuperado 17 cadáveres a varias decenas de kilómetros aguas abajo del lugar de la catástrofe. Su identificación está en curso.
En total hay hasta ahora 4.462 desaparecidos: 3.916 en Nepal y 546 en el Tíbet. Entre ellos figuran cientos de turistas, peregrinos u obreros extranjeros: 583 en Nepal, procedentes de más de 30 países, y 261 en China, de 23 países.
Solo en Nepal, un total de 639 personas empleadas en centrales hidroeléctricas o en obras de represas están desaparecidas.
En Katmandú, la capital nepalí, las familias que buscan desesperadamente a sus seres queridos acuden a colgar sus fotografías en un muro del hospital universitario, su última esperanza de obtener información sobre su suerte.
Debu Sapkota, un conductor de 58 años, acudió a colocar las fotos de su suegra, de 83 años, y de su nieta, desaparecidas en la ciudad de Trishuli Bazaar.
"Estoy aquí con la esperanza de encontrar sus cuerpos", contó a la AFP, convencido de que no sobrevivieron. Un testigo le aseguró que "las dos fueron arrastradas".
Los independentistas tibetanos acusan ahora a China de minimizar deliberadamente el balance de la catástrofe en su territorio. Pekín denunció en respuesta una "campaña maliciosa de difamación y sensacionalismo".
C.Ursini--LDdC